En 2024, el fotógrafo Henley Spiers recibió la beca Oceanographic & Arksen, un prestigioso reconocimiento que permite a un periodista financiar sus misiones en el campo durante un año. Durante una de estas misiones, tuvo la oportunidad de unirse a investigadores mexicanos dedicados al estudio de las ballenas de Baja California.

La Competencia de las Ballenas Jorobadas
En el mar de Cortés, en México, ballenas jorobadas machos, que pesan hasta tres toneladas, emergen de las profundidades. Se entregan a una competencia feroz para seducir a una hembra solitaria. Esta lucha es una verdadera prueba de resistencia física, donde los machos nadan a toda velocidad, golpeándose mutuamente con sus aletas pectorales adornadas con percebes. Sus respiraciones alternan entre soplos tranquilos y potentes silbidos, evocando el sonido de una máquina de vapor. El tamaño colosal de estos animales, que miden hasta 14 metros, es impresionante, y la competencia entre los doce machos es feroz. Cuando un competidor se rinde, golpea el agua con fuerza, creando salpicaduras espectaculares.


Un Encuentro Impresionante
A nuestro alrededor, se escuchan los soplos de las ballenas. Son numerosas, reunidas para criar a sus ballenatos. Estas gigantes son capaces de saltar completamente fuera del agua, un comportamiento aprendido desde su más joven edad. Las madres dan el ejemplo, y los jóvenes intentan reproducir esta hazaña con una torpeza conmovedora. Los científicos estiman que estos saltos son una forma de comunicación social, pero también sirven para eliminar parásitos, atrayendo así a aves marinas que vienen a picotear los restos.
Estoy acompañado por los Drs. Esther Jiménez López y Hiram Rosales Nanduca, profesores en la Universidad Autónoma de Baja California Sur. Ellos son los creadores del programa Megafauna Marina y Pesca (MMAPE), dedicando su vida al estudio y conservación de los cetáceos. México alberga 38 de las 90 especies de cetáceos registradas, de las cuales 32 se encuentran en el golfo de California, ofreciendo así una oportunidad única para estudiar el 35% de las especies de cetáceos del planeta. Sin embargo, localizar y estudiar a estos gigantes del mar sigue siendo un desafío.

Una Misión Internacional
La expedición, centrada en las ballenas jorobadas, es una colaboración internacional. La beca Oceanographic & Arksen financia la logística, mientras que el Dr. Olaf Meynecke, de la Universidad Griffith en Australia, ha aportado balizas CATS (Customised Animal Tracking Solutions). Estamos en plena temporada migratoria, las ballenas han recorrido miles de kilómetros desde Alaska y Canadá.
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