
Para su 13ª edición, la operación anual « Especies que importan » se llevó a cabo los pasados 23 y 24 de septiembre. Tuvo lugar en las aguas comprendidas entre la isla Verde en La Ciotat y el archipiélago del Frioul en Marsella, en el corazón marino del parque nacional de las Calanques puesto en marcha hace 4 años. Esta operación fue organizada por la comisión departamental de medio ambiente y biología subacuáticas de Bocas del Ródano y la comisión regional de medio ambiente Provenza Alpes de la FFESSM en asociación con el parque nacional de las calanques y con el apoyo del grupo de estudio para el mero (GEM), del parque marino de la Costa Azul, del instituto mediterráneo de oceanología (MIO) y delinstituto oceanográfico Paul Ricard. Durante los dos días de acción, más de 200 buzos con botella o apneístas, todos voluntarios apasionados, se sumergieron para realizar 319 inmersiones en 33 sitios examinados minuciosamente.
Este evento constituye la primera operación de ciencias participativas francesa en términos de número de participantes, de permanencia y también en términos de superficie estudiada. De hecho, « el territorio marino del parque nacional de las Calanques es 10 veces más grande que el de Port-Cros », como nos explica el señor Jean Cabaret, presidente de la comisión regional de medio ambiente y biología subacuáticas Provenza Alpes, miembro del consejo de administración del parque nacional de las Calanques y miembro del GEM.¡Las poblaciones de meros se han duplicado!La información a tratar es muy amplia, próximamente se publicarán resultados más precisos sobre todo en relación con las tres siguientes especies protegidas: mero marrón del Mediterráneo (Epinephelus marginatus), corvina (Sciaena umbra) y nacra (Pinna nobilis). Pero la primera enseñanza de estas dos jornadas de conteo revela ya un duplicado de las poblaciones de meros marrones. El año pasado su número fue de 150, este año se identificaron más de 300 individuos, con una distribución de tamaños bastante homogénea (de 20 cm a 1 m aproximadamente), lo cual es muy favorable para la reproducción de la especie. De hecho, el mero es un pez singular que cambia de sexo a lo largo de su vida, los individuos pequeños (los más jóvenes) son hembras y los individuos más grandes (entonces los más viejos) son machos, si no hay suficientes pequeños individuos la reproducción no puede ocurrir. Dentro de unos años, con la manutención de la moratoria de 10 años (válida hasta 2024) que prohíbe la pesca de este pez, « es muy posible que estas cifras aumenten hasta superar el número de meros presentes en el parque nacional de Port-Cros (800 actualmente) », indica Jean Cabaret. En cuanto a las corvinas, su aumento y distribución son más inciertos, el tratamiento de los resultados aportará más precisión. Y en cuanto a las nacras, los resultados parecen satisfactorios.
La imagen de portada es de Frédéric Fedorowsky de la comisión departamental de medio ambiente y biología subacuática de Bocas del Ródano.
Morgane CONSTANTIN
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