¿Quién no ha soñado con nadar con delfines o ballenas? Aunque esta experiencia es emocionante, es crucial respetar ciertas reglas. Con regulaciones cada vez más estrictas y lugares de práctica que se están volviendo raros, aquí hay algunos consejos para optimizar sus observaciones mientras preserva la tranquilidad de los animales.
El acercamiento en barco
- Acérquese suavemente: Adopte una navegación tranquila, evitando cambios bruscos de velocidad o dirección. Tome una trayectoria paralela para minimizar la molestia.
- Evite el lado: Un acercamiento lateral a menudo se percibe como una agresión, especialmente en presencia de crías, lo que puede provocar reacciones defensivas. Los cachalotes y orcas, en particular, pueden ser peligrosos.
- Limite su velocidad: A menos de 300 metros, reduzca su velocidad a 1-2 nudos. Cuando esté a 100 metros, son los cetáceos los que decidirán acercarse. Mantenga una velocidad baja, o incluso deténgase si la normativa local lo exige.
Mantenga la calma
- Evite los movimientos bruscos: En el barco, no grite y minimice sus movimientos. Los cetáceos reaccionan a ruidos y la agitación humana podría ahuyentarlos.
- Observe su comportamiento: Aproveche para identificar las especies y analizar su comportamiento: juegos, caza, desplazamiento. En presencia de juveniles, a menudo se aconseja no entrar al agua.
La entrada al agua
- No fuerce si los cetáceos se alejan: Si los animales huyen de su barco, no intente sumergirse, ya que estaría condenado al fracaso.
- Esté atento a señales de agitación: Evite sumergirse si las ballenas saltan o golpean la superficie del agua.
- Entrada suave al agua: Cuando los cetáceos estén cerca, descienda lentamente al agua, evitando ruidos. Deslícese lentamente, ya sea por la escalera o a lo largo del barco.
- Permanezca cerca del barco: Una vez en el agua, espere a que los animales se acerquen naturalmente. Si no se acercan, avance suavemente hacia ellos, sin perder de vista a los adultos acompañando a las crías.
El acercamiento con PMT
- Calma y serenidad: Siga las instrucciones de su guía sin adelantarlo.
- Nade calmadamente: Evite hacer ruido con sus aletas. Mantenga los brazos a lo largo del cuerpo para reducir las salpicaduras.
- Permanezca atento: Observe no solo frente a usted sino también bajo el agua y alrededor, ya que los delfines pueden surgir de cualquier lugar.
- Deténgase: Cuando vea su cetáceo, permanezca inmóvil. El animal decidirá la interacción. Mantenga una distancia de al menos diez metros de las crías para su seguridad.
La observación
- Evite los movimientos bruscos: Esto puede percibirse como una amenaza.
- Permanezca calmado en la superficie: No toque a los animales, incluso si pasan cerca de usted. Su piel es frágil y pueden portar enfermedades transmisibles.
- Preste atención a los sonidos: Escuche el clic de los delfines o los cantos de las ballenas y abra sus sentidos al espectáculo de la naturaleza.
- Limite su tiempo de observación: Si hay otros barcos presentes, permanezca alrededor de quince minutos para que todos puedan disfrutar de la experiencia.
¿Cuándo y dónde?
La entrada al agua está prohibida en muchos lugares, pero algunos todavía permiten observar a los cetáceos. Este es el caso en Reunión, donde las ballenas migran para parir, así como en la Polinesia Francesa y en la isla de Dominica. En Egipto, la laguna de Sataya es ideal para ver delfines.
Tenga en cuenta que nada está garantizado en la naturaleza. Sea comprensivo con los proveedores que no siempre pueden satisfacer sus expectativas. Son los animales los que deciden, y dependiendo de su estado de ánimo, la temporada y el estado del mar, puede que no sea posible nadar con ellos o incluso observarlos desde el barco. Acepte estas incertidumbres como parte integral de esta hermosa aventura.
Este artículo, escrito originalmente por Antoine Mettra para la edición impresa de ¡PLONGEZ!, ha sido adaptado para la web.
Ilustración © Franck Girelli