Los cenotes de Yucatán, en México, ejercen una fascinación irresistible. Estos pozos naturales revelan el acceso a redes subterráneas inundadas, testigos silenciosos de la prehistoria y de la civilización maya. Ricos en un pasado cautivador, ofrecen hoy un terreno de exploración excepcional para buceadores de todos los niveles, desde principiantes hasta expertos en buceo técnico. ¡Embárquese en una exploración inolvidable!

Cenotes: Un Buceo Vertiginoso en la Prehistoria
La península de Yucatán alberga más de 4000 cenotes y cuevas. Desde hace cerca de un millón de años, el agua de lluvia ha esculpido la meseta de piedra caliza, creando un laberinto de galerías subterráneas donde reposan los vestigios de especies extintas y restos humanos.
La Génesis de los Cenotes: Un Viaje de 210 Millones de Años
Para entender la formación de los cenotes, remontémonos a la época de Pangea, hace 210 millones de años. Fue entonces cuando comenzaron a establecerse las bases de la península de Yucatán. En el Cretácico superior (entre 100 y 66 millones de años antes del presente), movimientos tectónicos elevaron la plataforma de la península, sumergiéndola bajo un mar poco profundo. Durante 145 millones de años, una acumulación de sedimentos marinos creó una capa de roca caliza de 300 a 1000 metros de grosor. Hace un millón de años, las glaciaciones bajaron el nivel de los océanos, revelando la península de Yucatán tal como la conocemos hoy.
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