Desde tortugas hasta tiburones ballena, pasando por una sorprendente población de pulpos, el atolón maldivo de Kolhumadulu, donde todavía reina un sentimiento de descubrimiento y autenticidad, ofrece a los buceadores una experiencia submarina poco común, en sitios apenas explorados.

Un Paraíso para Preservar
Las Maldivas, como nación, dependen del turismo para casi un tercio de su PIB. En 2023, las estadísticas del Ministerio de Turismo revelaron que las islas contaban con 168 complejos hoteleros, 883 casas de huéspedes, 13 hoteles y 152 embarcaciones de crucero en actividad. Aunque el paraíso no se ha perdido, se ha vuelto mucho más concurrido que antes. Los viajeros en busca de soledad y serenidad pueden escapar aventurándose lejos de los atolones centrales.

Al sur del archipiélago, alejado de los circuitos habituales, Kolhumadulu, o Atolón Thaa, ofrece un aislamiento perfecto y la emoción de auténticas aventuras submarinas. Con un único resort en el atolón, los sitios de buceo permanecen relativamente inexplorados y preservados.

¿Disfrutaste de este extracto?
Lee el artículo completo.
TIEMPO DE LECTURA ≈ 7 min
Sumérgete en el corazón de la Revista ¡BUCEA!
Para disfrutar de este artículo y su contenido exclusivo, se requiere una modesta contribución.