Desde la salida de la película « Buscando a Nemo » en 2003, el pez payaso ha adquirido una fama sin precedentes, convirtiéndose en uno de los peces más codiciados del mundo. Los buceadores que exploran las aguas del Indo-Pacífico pueden reconocer fácilmente a este pequeño pez de colores vibrantes, generalmente naranja con bandas blancas, que se refugia en las anémonas de mar. Es importante notar que existen alrededor de treinta especies de peces payaso, todas agrupadas bajo el género Amphiprion.

El color como protección
El nombre « pez payaso » no solo designa un aspecto colorido; también indica un comportamiento. Su librea, que varía del naranja brillante a matices más claros, comunica un mensaje audaz: « ¡No tengas miedo de mí, pero sabed que soy peligroso! » Estos peces se sienten seguros en su anémona huésped, que, con sus tentáculos urticantes, les ofrece protección. En general, cada especie de pez payaso vive en simbiosis exclusiva con una o algunas variedades de anémonas.
Estos peces son conocidos por su territorialidad y su comportamiento curioso. Cuando se presenta una amenaza, se sumergen en su refugio, saliendo solo para observar al intruso, lo que recuerda al comportamiento de niños jugando al « escondite ».

Además de su régimen alimenticio, que incluye plancton, los peces payaso se benefician de la protección de su anémona, que los mantiene a salvo de los depredadores. Sorprendentemente, la anémona no percibe al pez payaso como un intruso. Este fenómeno se explica por una aclimatación mutua: el pez y la anémona se acostumbran el uno al otro a través de un proceso similar a la mitridatización.
¿Te ha gustado este extracto?
Lee el artículo completo.
TIEMPO DE LECTURA ≈ 4 min
Sumérgete en el corazón de la Revista BUCEA!
Para disfrutar de este artículo y su contenido exclusivo, se requiere una modesta participación.