Los cañones submarinos, reservorios de vida amenazados

Publicado el pasado 31 de enero en la revista Frontiers in Marine Science, un estudio realizado por 17 investigadores (incluidos 2 del Ifremer) de 8 nacionalidades diferentes de la red internacional para el estudio y el intercambio científico sobre cañones submarinos (INCISE, formado desde 2012) destacó la importancia ecológica de estos entornos tan particulares. Insiste […]

Publicado el pasado 31 de enero en la revista Frontiers in Marine Science, un estudio realizado por 17 investigadores (incluidos 2 del Ifremer) de 8 nacionalidades diferentes de la red internacional para el estudio y el intercambio científico sobre cañones submarinos (INCISE, formado desde 2012) destacó la importancia ecológica de estos entornos tan particulares. Insiste en la necesidad de protegerlos de las actividades humanas para preservar la vida frágil que logra desarrollarse allí.El papel biológico de los cañonesActualmente, cerca de 10 000 cañones submarinos han sido censados en todo el mundo, de los cuales 300 se encuentran en el golfo de Vizcaya, que se extiende desde Bretaña hasta el País Vasco. Este tipo de formación geológica también se encuentra en el mar Mediterráneo cerca de las costas.
Estos inmensos valles profundos (a menudo más de 2 000 metros) y escarpados, constituyen un lugar de refugio, hábitat, reproducción y crianza para numerosas especies poco conocidas (corales de agua fría, peces, crustáceos…). Es la interacción entre la topografía diversificada de los cañones que permite diferentes nichos ecológicos para las especies y las corrientes oceánicas lo que influye en el funcionamiento y la dinámica de las comunidades que viven en plena agua y las de los fondos. Al chocar con los relieves de los cañones, estas corrientes depositan sustancias nutritivas (sales minerales, materias orgánicas…) que constituyen la base de una cadena alimentaria compleja en las profundidades, asegurando así la supervivencia de los animales que se desarrollan allí.
Recientemente se ha probado que los cañones submarinos del golfo de Vizcaya son verdaderos refugios para los corales de agua fría (aproximadamente 60 especies diferentes identificadas y cartografiadas). Durante su tesis en Ifremer, Inge Van den Beld, coautora del estudio, demostró que estos corales forman arrecifes o jardines, y que « puestos uno al lado del otro, el conjunto de hábitats coralinos observados en el golfo de Vizcaya […] representan 48 km de longitud », explica Lénaick Menot, coautor del estudio e investigador en el Laboratorio de medio ambiente profundo del centro Ifremer Bretaña en Brest, quien supervisó esta tesis.

Una agregación de erizos de la especie Cidaris cidaris, en un cañón del golfo de Vizcaya @Ifremer / Evhoe 2011
Una agregación de erizos de la especie Cidaris cidaris, en un cañón del golfo de Vizcaya @Ifremer / Evhoe 2011

Presiones antropogénicas de diversas naturalezas
« Globalmente, las presiones ejercidas por las actividades humanas incluyen los desechos, la pesca, la descarga de residuos mineros terrestres y la extracción de petróleo y gas », subraya Lénaick Menot. Los efectos del cambio climático también pueden disminuir o aumentar la intensidad de las corrientes en los cañones, lo que impactará así en la estructura y el funcionamiento de la fauna submarina en general, así como en el aporte de nutrientes al ecosistema de los fondos marinos. De ahí la necesidad de una protección más estrecha de estos medios profundos esenciales.Hacia una mejor protección
« Solo el 10 % de los cañones identificados en el mundo están situados en áreas marinas protegidas […]», precisa Florence Sanchez, coautora del estudio e ingeniera en el Ifremer, en el Laboratorio de medio ambiente y recursos de Arcachon. Aunque esta cifra sigue siendo ínfima, el estudio revela varios ejemplos de éxitos logrados en materia de protección y medidas de gestión para algunos cañones submarinos. « Nuestro estudio no solo identifica la importancia ecológica de los cañones, sino que también subraya la necesidad de una mejor comprensión de los impactos antropogénicos en los ecosistemas que albergan los cañones submarinos », explica Ulla Fernandez-Arcaya, la autora principal del estudio e investigadora en el centro oceanográfico de Baleares en España.
Estos hábitats vulnerables todavía no están sujetos a medidas de preservación, pero las investigaciones realizadas por Ifremer han alimentado las recomendaciones del Museo Nacional de Historia Natural. El objetivo de este proyecto es la designación de una red Natura 2000 (que es una red europea) para el hábitat arrecife en alta mar, en el marco de la directiva europea «Hábitats, fauna, flora». En 2014, así fueron definidos ocho grandes sectores, que incluyen 15 cañones a lo largo de la fachada atlántica francesa.

A 1545 m de profundidad, en el cañón de Lampaul del golfo de Vizcaya, corales de agua fría (Solenosmilia variabilis) proporcionan un hábitat para gorgonias, ofiuras y estrellas de mar. @Ifremer / BobEco 2011.
A 1545 metros de profundidad, en el cañón de Lampaul del golfo de Vizcaya, corales de agua fría (Solenosmilia variabilis) proporcionan un hábitat para gorgonias, ofiuras y estrellas de mar. @Ifremer / BobEco 2011.

Morgane Constantin
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