En el campus de la universidad de Toulon ubicado en La Garde, la escuela Seatech agrupa a estudiantes de ingeniería e investigadores en ciencias y tecnologías relacionadas con el medio marino. El laboratorio COSMER dedica una parte de sus trabajos a la robótica submarina y transmite sus conocimientos a estudiantes franceses y extranjeros. Hacer « inteligentes » a los robots submarinos es uno de los desafíos del mundo de mañana.

Robots submarinos: Entre fantasía y realidad
Los robots son objeto de muchas fantasías. Estas máquinas que el hombre podría hacer más o menos autónomas nos fascinan. La robótica subacuática no escapa a esto. Los robots submarinos no tienen la apariencia androide de sus primos terrestres, excepto Ocean One, desarrollado por el laboratorio de robótica de la universidad de Stanford (EE. UU. – Estado de California). La mayoría se asemejan a pequeñas naves con formas cúbicas o perfiladas y están atados, conectados a la superficie por un cable a través del cual circulan energía e información. No se trata de perder estas joyas de tecnología que a veces llevan sensores que valen decenas de miles de euros. « En los años 60, se pensaba que pronto podríamos tener un robot terrestre sobre ruedas que se desplazara en una habitación, abriera y cerrara una puerta (Nota: el robot Shakey y el Standford Cart). Hoy en día lo hemos logrado, lo que significa que ha llevado 60 años de investigación », matiza Claire Dune-Maillard. Ella es docente-investigadora en COSMER, el laboratorio de Diseño de sistemas mecánicos y robóticos (universidad de Toulon). Además, Claire Dune-Maillard trabaja estrechamente con el IFREMER (Instituto francés de investigación para la explotación del mar).

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